Israel anunció que, a partir de ESTE 2026, prohibirá las operaciones en Gaza de más de una veintena de organizaciones humanitarias internacionales, incluidas Médicos Sin Fronteras, Oxfam y el Consejo Noruego para los Refugiados. Las autoridades israelíes afirman que las organizaciones no cumplieron con los nuevos requisitos de registro, que incluyen compartir información detallada sobre su personal, financiación y operaciones.
Israel continúa afirmando sin pruebas que Hamás está infiltrado en la distribución de ayuda humanitaria, una acusación que las organizaciones humanitarias han negado en repetidas ocasiones. El anuncio perjudica drásticamente a los residentes de Gaza, que dependen considerablemente de las organizaciones de ayuda humanitaria para recibir atención médica, alimentos y refugio.
Por ejemplo, Médicos Sin Fronteras es responsable del 20% de las camas de hospital y brinda asistencia a un tercio del total de partos que ocurren en Gaza. Previo al anuncio de Israel, Médicos Sin Fronteras emitió la semana pasada un comunicado y dijo: “Si perdemos el acceso a Gaza en 2026 por decisión de las autoridades israelíes, una gran parte de la población de Gaza perderá el acceso a atención médica crítica, agua y apoyo vital. Nuestras actividades llegan a casi medio millón de personas en la Franja gracias a su apoyo esencial a un sistema de salud desolado”.
Mientras tanto, el Pentágono otorgó a Boeing un contrato de 8.600 millones de dólares para la producción y entrega de 25 nuevos aviones de combate F-15 a la Fuerza Aérea de Israel. El anuncio se produce después de que el presidente Trump se reuniera con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en la residencia que el mandatario estadounidense posee en el resort Mar-a-Lago. Estados Unidos es el mayor proveedor de armamento de Israel.
