Griselda Ramírez Sánchez
En el estado de Guerrero, más de 400 periodistas tienen acceso a un seguro de vida grupo que otorga a sus beneficiarias y beneficiarios un apoyo económico de 600 mil pesos, así como el reembolso de gastos funerarios, lo anterior es posible a través de los recursos del Programa Fondo de Apoyo a Periodistas (FAP), único en su tipo en el país.
El Gobierno estatal, encabezado por Evelyn Salgado Pineda, decidió mantener el programa que permite este apoyo, establecido en sus Reglas de Operación y que actualmente oferta Thona Seguros S.A. de C.V., e incluso duplicó el presupuesto de 5 a 10 millones de pesos, en los últimos dos años, contando con el aval del Congreso del Estado de Guerrero.

Antes de hablar brevemente de la historia del FAP, es importante mencionar los decesos de periodistas en los últimos años, en 2020 se registraron 11 decesos, en 2021, 5, en 2022, 3, en 2023, 3, en 2024, 6 en 2025 a la fecha van 4. Lo anterior representa un reto de sostenibilidad por el costo que tiene por la siniestralidad. Sin embargo, este apoyo se ha sostenido para las distintas generaciones de periodistas que convergen en el Padrón del programa.
Hablamos sí, de varios periodistas de la vieja guardia, pero también de periodistas jóvenes que trabajan no sólo en medios impresos, cada vez más escasos, televisión o radio, sino también en el entorno digital y cuya principal fuente de ingreso es el periodismo, según menciona la Ley actual.
El programa es noble, según entrevista al Director de Atención a Periodistas, Sergio Ferrer, en el periodo de Evelyn Salgado, “se ha incluido a más mujeres periodistas, además de nuevas generaciones de personas que ejercen el periodismo, donde cabe la pluralidad y el respeto a las ideas, esto es un beneficio para el bienestar de las y los periodistas y sus familias que se acata con ética y respecto al gremio, se respeta también la privacidad de periodistas y familiares en temas del seguro, pero el programa actúa y trabaja permanentemente”, señaló.
El Fondo de Apoyo a Periodistas, se creó en junio de 1992, siendo Gobernador José Francisco Ruiz Massieu, quien expidió de la Ley de Fomento a la Actividad de los Periodistas, publicada en el Periódico Oficial del Gobierno del Estado de Guerrero No. 47. Al respecto, periodistas de la vieja guardia, recuerdan que pusieron su granito de arena para “darle la idea al gobernador quien vio muy bien la creación de un fondo que apoyará a los compañeros”, comentan en charlas de café al centro de la capital, Chilpancingo.
Años después, ya con René Juárez Cisneros, en 2002 publican la Ley 463 para el Bienestar Integral de los Periodistas del Estado de Guerrero, abrogando la Ley anterior. Con este paso, se incluyeron acciones como préstamos, gestiones interinstitucionales, así como apoyos concretos para periodistas. Se volvió con los años una especie de derecho ganado que periodistas de distintas generaciones ven ya como un beneficio definitivo que ha trascendido gobiernos estatales.
«Es una gran oportunidad para apoyar al gremio periodístico. No es una dádiva, es un derecho que les corresponde a todas y todos, cuenten con el respaldo del Poder Ejecutivo», ha expresado la gobernadora al entregar las pólizas de seguro de vida.
La gobernadora instruyo no solo mantener el FAP, sino también revisar su funcionamiento, transparentarlo y hacerlo más eficiente, tal como lo ha demandado el gremio periodístico en Guerrero. En ese sentido, es necesario señalar que el FAP se rige bajo la observación y decisiones de un Comité Técnico, encabezado por la persona titular de la Secretaría de Bienestar estatal, representantes de cinco secretarías y también de representantes de organizaciones de periodistas, debidamente protocolizadas y con al menos 20 integrantes, lo cual permite que periodistas, puedan opinar y decidir respecto a las opciones que ofertan las aseguradoras que aceptan el reto y la noble decisión de respaldar con este beneficio a periodistas de Guerrero.
La entrega anual de pólizas de seguro de vida a periodistas de todo el estado se suma a diversos apoyos que se proporcionan en el programa, incluyendo gastos de maternidad, asistencia médica, odontológica, oftalmológica, extraordinaria y funeraria, con el objetivo de garantizar que su labor se ejerza en condiciones de absoluta libertad.
La mayor cantidad de periodistas en el padrón del FAP que cuentan con cobertura de la póliza y los demás beneficios del programa, se concentra en Acapulco, después en la región Centro que incluye a Chilpancingo, después la región Norte, sigue Costa Grande y finalmente Montaña, Tierra Caliente y Costa Chica.
Periodistas del Comité Técnico, «hemos expresado en sesiones de Comité que buscaremos la manera de decirles a las compañías de seguros, que tengan la mirada en las y los periodistas de Guerrero, que den un paso y puedan brindar protección al gremio, reconociendo no solo la parte económica, sino de responsabilidad social con un sector que es vulnerable pero muy necesario para la sociedad y para la libertad de expresión en Guerrero y en el país», confió Ricardo González, de la Unión de Periodistas Independientes de la Montaña.
