Por quinta ocasión, en el municipio de Chapultenango, Chiapas, festejaron el Día Mundial del Agua. A pesar de ser una comunidad favorecida por la naturaleza y estar catalogada como cabeza de cuenca, donde todavía abunda el agua, los habitantes de este municipio mostraron preocupación por la disminución del cause de los ríos, por lo que nuevamente se reunieron este 24 de marzo en un desfile conmemorativo para crear conciencia sobre el cuidado del agua y la conservación de los Glaciares.

“Estamos lejos de los glaciares, pero hay que entender que lo que pasa en un punto del planeta nos afecta a todos. No podemos seguir ciegos ante el clamor de la tierra. Este planeta nos está pidiendo a gritos un cambio radical en nuestro estilo de vida. Debemos hacer el cambio desde ahora o ya no tendremos agua para el futuro” comentó uno de los participantes.

Danzantes tradicionales, estudiantes del preescolar Corregidora de Querétaro, preescolar Sor Juana Inés de la Cruz, la Primaria Federal Francisco I. Madero, la Telesecundaria 051 Juan Escutia, el plantel 053 del COBACH, el H. Ayuntamiento de Chapultenango, el INPI Ixtacomitán, el colectivo Defensoras de Nasakobajk y habitantes de la comunidad celebraron el regalo del agua en las maravillosas tierras zoques, abundantes en naturaleza, pero también en grave peligro por los efectos de la crisis climática y las practicas humanas que afectan los mantos acuíferos.

La convocatoria para este festejo surge del centro comunitario Atención Primaria de Salud (APS) encabezado por las Hermanas de los pobres, siervas del Sagrado Corazón. Este año, el Día Mundial del Agua se enfoca en el tema” Conservación de los glaciares”, haciendo hincapié en la importancia del hielo, la nieve y los glaciares en el sistema climático y el ciclo del agua y las consecuencias sociales, económicas y medioambientales de estos cambios en la biosfera de la Tierra.
La hermana Rosario Adriana Velázquez, organizadora del desfile, mencionó “Me uno a las palabras del Papa Francisco, quien en su encíclica Laudato sí, afirma que, un verdadero planteo ecológico se convierte siempre en uno social que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente y así escuchar el clamor de la tierra y el clamor de los pobres, ya que son éstos los que más sufren el cambio climático. Actuar frente al cambio climático es un imperativo moral. Actividades como éste desfile activan la conciencia individual y colectiva”

Pequeñas acciones como ésta visibilizan la problemática que se vive actualmente en el planeta y nos obligan a reflexionar sobre los cambios urgentes que deben hacerse cotidianamente para frenar la inminente escasez de agua en el mundo, obligándonos a seguir expandiendo la llama de la conciencia.
